Detalle del evento/noticia

< volver

null Edurne Otxoa: “La sociedad no se puede permitir que la mitad de su población no participe en la ciencia”

Personas & Talento 08/03/2022

Edurne Otxoa: “La sociedad no se puede permitir que la mitad de su población no participe en la ciencia”

La identificación e implicación de Fagor Ederlan con la igualdad de género está íntimamente ligada a nuestra identidad cooperativa. En un sector industrial eminentemente masculino, las mujeres constituyen un 19% de nuestra plantilla con idéntica retribución y modalidad de trabajo entre ambos sexos, por puesto. En el Consejo Rector, nuestro máximo órgano decisor, la representación femenina es del 58% y en los centros de dirección del grupo del 38%. Con motivo del 8M conversamos con Edurne Otxoa, doctora y responsable del laboratorio de Ciencia de Materiales del centro tecnológico Edertek. Edurne, que ejemplifica muchos de los valores de Fagor Ederlan, reconoce sentirse afortunada por poder trabajar en el laboratorio del centro tecnológico del grupo, EDERTEK, “junto a compañeras extraordinarias” y valora “positivamente” el reciente impulso al Plan de Igualdad en la empresa.

Automoción y ciencia. ¿Cómo vivís el papel de la mujer en estos ámbitos?

El sector de automoción está muy masculinizado; desde la fabricación, pasando por los talleres y los concesionarios, y hasta la publicidad, donde la mayoría de los anuncios están dirigidos al público masculino. Poco a poco, la mujer está más presente en la sociedad y hay más mujeres trabajando en automoción, seguimos siendo menos, pero esta realidad de forma paulatina va cambiando. Parte del cambio viene promovido a que grandes empresas del sector están trabajando en políticas de igualdad y a que el avance tecnológico está permitiendo reducir el impacto físico de algunos puestos, facilitando en mi opinión la entrada de la mujer en un sector históricamente masculino.

En el ámbito científico, el peso del rendimiento académico para optar a becas de doctorado, postdoctorado es muy relevante. En este ámbito habitualmente las mujeres obtienen mejores resultados y destacan en las carreras científicas. Sin embargo, las carreras científicas, son muy largas, y presentan mucha inestabilidad e incertidumbre; y casi siempre, por lo menos por estas latitudes, los ingresos son muy bajos, y dependiendo de financiación pública para poder llevar a cabo la labor investigadora. Si en todo esto se cruza la maternidad, es casi, imposible poder continuar con las exigencias de la carrera científica: mantenerte al día en los últimos avances, realizar publicaciones, asistir a congresos, realizar estancias en el extranjero, pruebas… por lo que muchas mujeres, acaban abandonando la carrera científica porque no es compatible, con una reducción de jornada y la crianza de los hijos, además de por la necesidad de tener una estabilidad laboral.


 

Sin embargo tú eres un ejemplo de carrera científica. ¿Cómo fue tu proceso formativo hasta llegar aquí?

Las universidades por aquí son bastante generalistas, así que en mi caso fui a Alemania a especializarme. Fue una gran experiencia estar rodeada de profesores que eran auténticas eminencias en sus temas y poder hacer prácticas empleando medios punteros, rodeada de gente que llevaba investigando y trabajando durante años en metalurgia y fundición. A decir verdad, no estaba planeado y tampoco tenía claro que quería dedicarme a la ciencia; las oportunidades fueron surgiendo y tuve la suerte de estar ahí y aprovecharlas.

Y cuando finalizaste tu formación en Alemania….

En un momento decidí volver a casa, hice el doctorado en MU, bajo la dirección de Iñaki Hurtado, al que conocí en Alemania, colaborando con EDERTEK, la planta de fundición de Fagor Ederlan en Usurbil y FOSECO, y he acabado como la responsable del laboratorio de ciencia de materiales de EDERTEK.

En 2015 se acuñó el Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia, que tuvo lugar el pasado 11 de febrero y este mes vivimos el 8M. ¿Cómo ves estas iniciativas y porque crees que la sociedad las está impulsando?

Valoro estos días de forma muy positiva. En mi opinión la sociedad no se puede permitir que la mitad de su población no participe en la ciencia. A pesar de lo positivo que es que se esté tomando conciencia de hechos como este, es imprescindible mejorar y equiparar las políticas de conciliación familiar. Todavía seguimos siendo las mujeres las que mayoritariamente optamos por reducir la jornada laboral para atender a nuestras familias, algo que claramente nos impide seguir creciendo profesionalmente.


 

¿Por qué crees que no existe un enfoque profesional más acusado por parte de la mujer en la tecnología y la industria?

Porque generalmente se ha tendido a empujarnos a otras disciplinas como el cuidado; me refiero a profesiones como enfermería, medicina o asistencia, por poner varios ejemplos, o carreras humanistas. La tecnología y la ciencia se ha ramificado de un modo espectacular, es necesario que en los colegios / institutos, se expliquen todas las posibilidades de formación/trabajo que hay. Se pueden hacer muchas iniciativas para inculcar el interés de los más jóvenes en la ciencia, como concursos de robótica, de tecnología… Las empresas deberán empezar a colaborar más estrechamente con las universidades o centros de formación profesional, para que formen a sus futuros trabajadores en las competencias que necesitan y captar talento. Iniciativas como la formación dual son muy positivas y hacer más a menudo jornadas de puertas abiertas en las empresas.

Tu entorno laboral en el laboratorio de EDERTEK, centro tecnológico de Fagor Ederlan, es principalmente femenino.  ¿Cómo valoras este hecho?

Tengo la suerte de estar rodeada de compañeras extraordinarias en el laboratorio, en el que las mujeres somos mayoría. Aunque no deje de ser casualidad, valoro este hecho muy positivamente, ya que la forma de hacer las cosas, el cariño, el cuidado y la visión femenina a la hora de realizar una serie de tareas como preparar las muestras o hacer los informes, se notan y son un plus. Trabajamos en equipo para apoyar a los diferentes proyectos de investigación y desarrollo que se realizan en EDERTEK, realizando también muchos análisis de modo de fallo o “autopsias” a piezas y hacerlo, en este entorno de trabajo y con este equipo es un lujo.

¿Cómo vais a vivir el 8M en el laboratorio?

De modo muy especial y reivindicativo. A eso se une que es el cumpleaños de una de nuestras compañeras, así que eso también ayudará a crear un ambiente de celebración en el laboratorio.

¿Qué valoración haces del papel de la mujer en Fagor Ederlan y en Edertek?

Como cooperativa que somos, somos una organización igualitaria. No se permite que un hombre y una mujer que hacen el mismo trabajo cobren diferente, de este modo se evita el sesgo por sexo. Se cobra en función de la descripción del puesto de trabajo y de las funciones que se realizan, para las cuales necesitas cumplir con unas características de formación. Además, la forma de organización, es más trasversal, participativa y abierta lo cual impide que se produzcan abusos de poder. A ello hay que añadir la creación reciente de un Plan de Igualdad que seguro ayudará mucho en el reforzamiento de la igualdad entre hombres y mujeres. Mi experiencia como mujer en Fagor Ederlan ha sido muy positiva. Sí que es verdad que en un principio tienes que esforzarte más para hacerte un hueco y ganarte el respeto de los compañeros, especialmente entre los veteranos, pero tras esos momentos iniciales en comenzar, pasas a ser una referencia en el equipo y el desarrollo de tu trabajo es natural.


 

¿Qué le pedirías a la sociedad y al ámbito empresarial como mujer?

Es necesario captar talento y que haya igualdad de condiciones para todos. Por otro lado, se deben dar mejoras en las condiciones laborales en la carrera científica e implementar políticas claras que favorezcan la conciliación familiar. También se deberían celebrar jornadas de puertas abiertas, incentivas de concursos tecnológicos… para que las niñas desde temprana edad vean que pueden trabajar como científicas y que existe un futuro para ellas en estos ámbitos. Esperamos que nuestras hijas, puedan tener más facilidades que nosotras para formarse y elegir su futuro y que la igualdad en todos los ámbitos sociales y laborales esté garantizada, construyendo así un futuro mejor para todos.